Considera ASTIC que “las medidas que llegan con mucho retraso y resultan claramente insuficientes frente al fuerte y acelerado incremento del coste del combustible, cuyo impacto ya ha afectado gravemente la liquidez de las empresas transportistas, tanto de mercancías como de viajeros, que las ha llevado a acumular números rojos en los resultados de marzo que ya no serán recuperados en este ejercicio, dados los estrechísimos márgenes con que estas empresas funcionan en un mercado altamente competitivo.”
Marcos Basante, presidente de ASTIC
“Las medidas anunciadas dejan a muchos operadores de transporte con pérdidas significativas este mes, una situación que difícilmente podrán compensar durante el resto del año. La escalada del precio del combustible ha sido mucho más rápida que la registrada hace cuatro años tras la invasión rusa de Ucrania, y todo indica que seguirá aumentando. En un sector que opera con márgenes muy reducidos incluso en condiciones normales, estas medidas dejan a las empresas sin respaldo financiero ni garantías de viabilidad a corto plazo, en un momento crítico para el transporte por carretera. El presidente del Ejecutivo calificó la guerra en Irán como “el acontecimiento más importante de la presente legislatura”. Sin embargo, las medidas anunciadas para el sector del transporte por carretera, estratégico para el desarrollo de nuestra economía y el bienestar de nuestra sociedad, no se corresponden ni con los efectos sufridos en las últimas semanas ni con los retos que se avecinan en las próximas.”
El combustible supone el 40% de los costes operativos
Se indica desde ASTIC que “la escalada del precio del diésel en España, que en pocos días ha superado aumentos del 30% debido a las tensiones en rutas energéticas estratégicas como el Estrecho de Ormuz y a la creciente incertidumbre geopolítica, está impactando de manera directa en las empresas de transporte. En este sector, el combustible representa un 40% de los costes operativos: un camión pesado de larga distancia de una empresa asociada a ASTIC consume más de 4.000 litros al mes, y las compañías de la asociación cuentan, de media, con más de un centenar de vehículos. Con lo que acaba de anunciar el presidente del Gobierno el llamado “escudo social” se limita a una rebaja, a partir de ahora, de 18 céntimos por litro de combustible, cuando la subida del mismo acumula ya más del doble de dicha cantidad.”
“Si no queremos que esos 18 céntimos de ayuda dejen de ser efectivos en pocas semanas para nuestras empresas, es imprescindible que, con la máxima urgencia, el Gobierno inste a la Unión Europea -como ya hemos reclamado desde nuestra patronal y a través de la Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU), en nuestra condición de miembros de pleno derecho- a ampliar de forma significativa o eliminar el límite de 400.000 euros trienales en ayudas de Estado por empresa, establecido en el régimen de ‘mínimis’ de la UE”, indica Marcos Basante.
Impuesto Especial de Hidrocarburos, una medida neutra para el sector
Y finaliza la asociación indicando que “respecto a la rebaja del Impuesto Especial de Hidrocarburos (gasolinas, querosenos, gasóleos, fuelóleos, gases licuados de petróleo, gas natural, biocarburantes y biocombustibles) hasta el mínimo permitido por la normativa europea, esta medida es operativamente neutra, porque nuestras empresas operan ya con ese impuesto en el mínimo comunitario.”