Rafael Barbadillo, Secretario General de ASINTRA, apuntaba que el uso del transporte público para acudir al trabajo reduce considerablemente la accidentalidad in itinere. Recordaba que viajar en autobús es 20 veces más seguro que hacerlo en coche y que la formación es vital para garantizar la seguridad. Desde la asociación se han realizado 1.200 acciones formativas en las que se impartieron más de 30.000 horas a las que acudieron más de 21.000 conductores gracias a una inversión total de 7.950.000 euros, con la ayuda del Ministerio y diversas organizaciones. En relación al CAP señaló que cada año, 18.000 conductores tendrán que recibir formación continua y esto supondrá un coste de 6.300.000 euros al año. A los representantes de la Comisión Permanente de Seguridad Vial les pidió que trasladaran dos cuestiones al Congreso de los Diputados: los empresarios tienen las manos atadas ante la conducta de sus trabajadores porque no tienen autoridad para impedir que puedan coger un vehículo en estado de embriaguez ni controlar el saldo de puntos de su permiso, puesto que son datos privados. Sin embargo, las consecuencias sí perjudican a la empresa.
En la Comisión de Seguridad Vial se trabaja ahora en incluir los accidentes in itinere dentro de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, poner más énfasis en la seguridad en el transporte dentro de ciudad, ya que es en la urbe donde se da el 40% de la siniestralidad, y por último tomar la Educación Vial en los colegios como una asignatura más. Señalaban también que el carné por puntos y el endurecimiento de la sanciones así como la entrada en escena de delitos tipificados en el código penal han hecho que se reduzca considerablemente las muertes por accidente de tráfico. Esta cuestión se ha sometido a debate en la mesa redonda y se ha tachado de excesiva, por no agotarse la vía contencioso administrativa como primera medida antes de llegar a lo penal. También se ha desatado el malestar por el afán recaudatorio de algunas medidas como la reducción de las multas por pronto pago.
La Fiscalía de la Sala de Seguridad Vial se muestra muy preocupada por la fácil manipulación de los tacógrafos digitales y la inseguridad en las carreteras que esta manipulación puede originar, no sólo por incumplir los tiempos de conducción y descanso sino porque también está afectando al funcionamiento de otros sistemas de seguridad del vehículo que dejan de activarse al falsear los datos de la velocidad.
Desde Irisbus Iveco se ha apostado por el binomio tecnología y formación como base del futuro del sector. Además de exponer la variedad existente en su gama de vehículos y sus diferentes propulsiones, la marca del delfín ha querido lanzar un compromiso con la formación. Su Magelys ha servido como vehículo de pruebas en las pistas del INTA, y está al servicio de los cursos de formación de ASINTRA.
Más información en: ASINTRA