Grupo Ruiz ya hizo una prueba previa con un vehículo autónomo de Karsan en Leganés. Ahora, el Gobierno de la Comunidad de Madrid pondrá en marcha el primer proyecto piloto en España de autobuses autónomos en el transporte público. Comenzará en 2026, y tendrá una duración de dos años.
Así lo ha anunciado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante el Debate del estado. El vehículo autónomo sin conductor va a conectar el Parque Tecnológico de Leganés con el centro urbano del municipio madrileño.
Grupo Ruiz ya hizo pruebas previas con un vehículo Karsan al inicio de 2025
El piloto se llevó a cabo en un tramo real de la línea urbana de Leganés, concretamente en el recorrido de 7 minutos entre la estación de Zarzaquemada y la rotonda de la Avenida Reina Sofía. El vehículo circuló sin necesidad de conductor al volante, aunque contó en todo momento con supervisión a bordo durante su operativa, cumpliendo con la legislación vigente.
El autobús utilizado es 100 % eléctrico, con una autonomía de hasta 300 kilómetros y capacidad para 52 pasajeros. Equipado con la tecnología más innovadora, cuenta con un sistema de seguridad compuesto por: 8 cámaras (seis cámaras RGB y dos cámaras termográficas), cinco LIDAR (pulsos láser), un radar de pulsos electromagnéticos, sensores de ultrasonidos alrededor de todo el bus y un sistema GNSS de alta precisión.
Cualquier punto del entorno del vehículo está cubierto por al menos tres sistemas de sensores distintos, lo que garantiza una percepción completa del entorno y permite operar en condiciones meteorológicas adversas, sin necesidad de adaptaciones en la vía.
Durante el piloto, el vehículo contó con la presencia de un conductor de Grupo Ruiz, garantizando la seguridad en la prueba y cumpliendo con la legislación vigente en nuestro país, así como un ingeniero de Karsan, la empresa fabricante del autobús.
Resultados más que satisfactorios
Durante su periodo de pruebas, a lo largo de la última semana de enero, el autobús prestó servicio gratuito. El circuito se completó un total de 84 veces (193,2 km) y más de 1200 personas pudieron experimentar una nueva forma de movilidad urbana segura, sostenible e inteligente.
Además del beneficio medioambiental, la automatización de la conducción podría suponer una mejora en la calidad de vida de los conductores, reduciendo la fatiga y contribuyendo a una movilidad más segura y eficiente. También podría abrir la puerta a explorar servicios de movilidad bajo demanda, en los que el usuario decida dónde y cuándo coge el autobús, sin esperas.