En el centro de la feria hubo un espacio para el debate y el intercambio de ideas. Así, los días 26 y 27 de febrero, expertos en el sector del transporte de viajeros, analizaron varios temas.
Diego Torres habló dio las claves para hacer que las empresas familiares puedan perdurar. Habló sobre los procesos de diálogo para hacer más sencillo el cambio de generación y la salida de los fundadores. Afirmaba que es necesario encontrar hueco en la actividad empresarial para “parar y pensar en la estrategia a seguir.”
Fernando Cascales dedicó su ponencia a la Ley de Movilidad Sostenible en relación con el transporte de viajeros por carretera, que recientemente fue analizada en la Universidad de Granada por expertos del sector. Decía Cascales que para que algo sea sostenible debe ser también rentable, que “sin rentabilidad no hay sostenibilidad.”

En momentos tan complicados para encontrar conductores profesionales, Antonia Rodríguez Martínez habló precisamente de la contratación y legalización de trabajadores extracomunitarios.
Por su parte, David Álvarez, impartió una interesante charla sobre la contabilidad y contratos rentables teniendo en cuenta las revisiones de precios y comparó los métodos de cálculo antes y después de la Ley de Desindexación.

Finalmente, Mamen Rodríguez y Blanca Francés, directora y vicepresidenta de ANETRA respectivamente, se centraron en los tiempos de conducción y descanso, desgranando de un modo muy didáctico el reglamento 1258/2024, que permite flexibilizar esos tiempos con excepciones específicas de los servicios discrecionales. Hablaron así de las pausas, los descansos diarios y los descansos semanales. Blanca Francés señaló que es necesario contar con la hoja de ruta para el control de la jornada ya que el tacógrafo no marca diferencia entre servicios discrecionales y el resto. Mamen Rodríguez afirmaba que el reglamento “no es suficientemente flexible para los servicios discrecionales” y propuso algunas mejoras que se podrían sumar a esas excepciones ya reconocidas. Ambas animaron a los operadores a recurrir las multas cuando no se haya tenido en cuenta esa flexibilidad que permite el reglamento, y aseguran que se ganan en la mayoría de los casos.