Ha recordado que la nueva estación de Irun cuenta con una inversión de casi 75 millones de euros que se están acometiendo en varias fases para favorecer la continuidad de la circulación ferroviaria. El objetivo es recuperar en 2027 los servicios existentes antes de las obras. Además, ha puesto el acento en que 2026 será el año de la apertura de las estaciones de Irun y San Sebastián, las dos primeras estaciones de Euskadi en estar preparadas para la llegada de la Alta Velocidad.
Puesta en servicio de la primera fase de la estación de ferrocarril
La primera fase del nuevo edificio de viajeros tiene como objeto la puesta en servicio de la planta baja, es decir el acceso desde Calle Estación, y parte de la primera planta donde se ubica el vestíbulo de Cercanías, del nuevo edificio de viajeros.
Punto de conexión con la ciudad
La nueva estación de Irun se configura a modo de puente, sobrevolando las 10 vías con servicios al viajero y conectando en su extremo oeste con la ciudad, a través de una nueva plaza. Frente al edificio de viajeros se ubicarán los puntos de venta y atención al cliente de los operadores de autobuses y el Rent a Car.
Intermodalidad
La integración de la nueva estación con el entorno se resuelve con la proyección de una plaza, que actuará como punto de conexión con la ciudad, donde se situarán la parada de taxis, el Kiss&Ride y un aparcamiento para bicicletas.
La actuación contempla la reorganización del aparcamiento, que contará con 150 plazas, incluidas plazas para personas con movilidad reducida y para vehículos eléctricos. La zona para la parada de autobuses se ampliará de 2 a 5 dársenas y se equipará con marquesina e instalaciones.
Fondos europeos
Esta actuación cuenta con financiación europea a través del “Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia”. Financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU