El sistema concesional del autobús actual está basado en el concurso de las empresas en las licitaciones públicas de dichas concesiones, pero, a pesar de ello, la asociación DIREBUS señala siempre que este modelo no garantiza la libre competencia y que es un oligopolio.
DIREBUS considera que el nuevo mapa es continuista
La Asociación de Empresas de Autocares de Transporte Regular General, Regular de Uso Especial y Discrecional Turístico DIREBÚS, considera que el nuevo napa concesional de autobuses, cuya futura licitación se anunció en el Diario Oficial de la Unión Europea, es “una burla que supone una reedición maquillada del modelo vigente de autobús de larga distancia”.
La asociación pone “duda también de sus posibilidades de que salga adelante y cree que, tanto si fructifica como si no, sólo contribuirá a perpetuar un sistema caro, ineficiente, injusto y que deja fuera a las pymes del sector, siempre para beneficiar el oligopolio de los concesionarios históricos.”
Alfonso Taborda, presidente de DIREBÚS, afirma:
“El Ministerio de Transportes ha dado muchas vueltas, todo para devolvernos al punto en el que estábamos, y con el único objetivo de beneficiar a los de siempre. Este mapa será básicamente idéntico que está hoy en vigor, que ellos mismos reconocían como desastroso. No moderniza nada: consolida los mismos errores, los mismos corredores inviables y las mismas barreras que mantienen al sector estancado desde hace más de tres décadas, dejando a las pymes del autobús completamente fuera”.
Críticas al “nuevo nuevo mapa”
Desde DIREBUS señalan que el cambio realizado sobre la primera propuesta de “nuevo nuevo mapa” concesional de autobuses, con 34 corredores en lugar de los 22 grandes ejes de la primera versión, es “aún peor.” Critica que mantenga “exactamente las mismas paradas que el mapa actual, que cuenta con 75 concesiones”. Y considera que “esto supone reproducir los recorridos obsoletos y las relaciones no funcionales que ya fueron cuestionadas por la ingeniería pública INECO en su informe de 2022, así como por la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).”
La asociación cree que “el resultado no es un nuevo modelo, sino una reorganización cosmética diseñada para favorecer a las grandes concesionarias” y que “se ignoran los patrones reales de movilidad interprovincial, que las pymes asociadas con DIREBÚS serían capaces de cubrir, a riesgo y ventura, en mejores condiciones.”
“Una autopista directa hacia la concentración del mercado”
Otra de las críticas de DIREBUS está relacionada con el modo de lanzamiento de las licitaciones, que según indica la asociación va contra las recomendaciones de la CNMC.
Considera que licitar “todo el mapa de golpe, con corredores gigantescos” es un error y también se está “imponiendo requisitos previos que, sin lugar a duda, expulsarán a las pequeñas y medianas empresas de todos los procesos de licitación.”
Taborda indica que hay “miedo a quitar el mercado a la empresa que lleva años dominándolo con mano de hierro, miedo a competir y miedo a perder privilegios”. Y añadía que este “mapa del miedo” es “una autopista directa hacia la concentración del mercado”.