Las nuevas ayudas no son suficiente ante la subida de precio de los combustibles

Aunque el Gobierno aprobó nuevas ayudas para la subida del precio de las energías, éstas no son suficiente para las asociaciones del sector del autobús.

El precio de los carburantes sigue creciendo. Por ello, el Gobierno aprobó el Real Decreto-ley 18/2026, dentro del Plan de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio. Supone unas ayudas directas para compensar la subida de los costes energéticos en el transporte por carretera. La Comisión Europea dio luz verde al régimen, valorado en 402 millones de euros.

Las solicitudes de esta nueva ayuda deben presentarse de forma telemática entre el 1 de septiembre y el 30 de octubre de 2026.  Hay tres tipos de ayudas: la bonificación del combustible, las ayudas directas y la reducción temporal adicional del Impuesto sobre Hidrocarburos.

Bonificación de hasta 20 céntimos por litro de combustible. Esta ayuda se aplica con carácter general entre el 1 de julio y el 30 de septiembre de 2026. Se pueden accoger quienes están acogidos a la devolución del Gasóleo Profesional (vehículos pesados de más de 7,5 t, autobuses y taxis).

Ayudas directas para quienes no pueden beneficiarse de esa devolución. Es para los camiones pesados de propulsión GLP, GNC, GNL o diésel en Canarias, Ceuta y Melilla, la ayuda directa será de 1.350 euros. Para camiones ligeros (menos de 7,5 t), será de 499 euros. Y para autobuses urbanos y discrecionales, las ayudas serán de entre 731 € y 750 €.

 

CONFEBUS solicita nuevas medidas urgentes y suficientes para garantizar la viabilidad de los servicios y contratos públicos

La confederación señala que “desde que comenzó la guerra en Oriente Medio el precio del gasóleo se ha encarecido más de un 29%. A su vez, el precio del gas acumula un incremento de más del 140% desde que se inició el conflicto. Además, esta presión resulta especialmente acusada en las flotas de gas natural, ya que afrontan un tratamiento desigual en el actual sistema de ayudas. Mientras que los vehículos diésel reciben una compensación variable vinculada al consumo efectivo de combustible, los autobuses de GNC perciben una cuantía fija por vehículo, con independencia de su consumo y del sobrecoste realmente soportado. Esta diferencia puede traducirse en hasta 831 € menos de ayuda por trimestre para un autobús de GNC respecto a uno diésel que presta el mismo servicio, siendo la ayuda por unidad de energía consumida entre un 62% y un 64% inferior, pese a tratarse de una tecnología con una intensidad de emisiones aproximadamente un 27% menor.”

 

La confederación pide la revisión de costes en los contratos públicos

Por ello, CONFEBUS también ha solicitado revisar el régimen de ayudas para garantizar la neutralidad tecnológica y evitar penalizar a las empresas que apostaron por tecnologías de menores emisiones, vinculando también las compensaciones al gas natural al consumo real y al sobrecoste efectivamente soportado.

Señala que “el combustible representa, en condiciones normales, entre el 25 y el 35% de los costes de las empresas del sector del transporte en autobús. Con precios persistentemente elevados, su peso puede escalar hasta alrededor del 40%, a lo que se suma el encarecimiento de otras partidas esenciales, como lubricantes, neumáticos, mantenimiento y financiación. Esta combinación reduce los márgenes de unos servicios que, en muchos casos, operan mediante contratos públicos con precios que no pueden adaptarse con la rapidez necesaria a variaciones extraordinarias de los costes”. CONFEBUS considera necesario reforzar el apoyo a las empresas del sector y habilitar mecanismos extraordinarios de revisión de los contratos públicos de transporte -escolares, interurbanos y urbanos- cuando se produzcan incrementos excepcionales de los costes energéticos.

 

ANETRA:La subida del gasóleo este año puede encarecer en cerca de 9.500 euros la explotación de un autocar”

La Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA) ha elaborado un informe. A partido de los datos del Observatorio de Costes del Transporte Discrecional de Viajeros en Autocar del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Se  estima que, con el gasóleo en los 1,865 euros por litro alcanzados a comienzos de septiembre, el impacto anualizado de la subida del combustible podría elevar en cerca de 9.500 euros el coste de explotación de un autocar de más de 55 plazas respecto a comienzos de 2026. El fuerte encarecimiento registrado por el gasóleo durante los últimos meses vuelve a poner el foco sobre una de las principales partidas de la cuenta de explotación de las empresas de transporte de viajeros por carretera. Para estimar el impacto, ANETRA ha reproducido la metodología empleada por el Observatorio del Ministerio para calcular el coste efectivo del combustible soportado por la empresa. Pero el impacto no termina, sin embargo, en la factura directa del gasóleo.

La asociación alerta de la imposibilidad de trasladar la subida de costes a servicios ya contratados

El modelo de costes del Ministerio considera también unos costes indirectos. Estructura, comercialización, administración y otros equivalen al 12,5% de los costes directos.

Aplicando el mismo criterio al incremento provocado por el combustible, el impacto total anualizado sobre la cuenta de explotación se aproxima a los 9.500 euros por autocar.  Esto supone unos 95.000 euros para una flota de diez autocares. Sería un impacto cercano a 47.500 euros en flotas de 5 autocares y de casi 190.000 euros para flotas de 20 vehículos.

ANETRA considera especialmente relevante el efecto que una subida rápida del combustible puede tener sobre las empresas. Es especialmente complicado para las que prestan servicios escolares, transporte laboral, circuitos turísticos, transporte discrecional contratado con antelación o servicios vinculados a contratos públicos. En estas actividades, la empresa no siempre tiene capacidad para repercutir inmediatamente el incremento de costes en el precio del servicio.

También te puede interesar