La tecnología RFID (Identificación por Radio Frecuencia) permite la existencia de títulos de transporte que “no se borran” (a diferencia de los de banda magnética), que permiten “recargarse” infinidad de veces y que, además de la capacidad de integrar el servicio de transportes de varios operadores, pueden añadir otras utilidades adicionales al transporte, como pueden ser el acceso a bibliotecas públicas, pago en parkímetros, etc…Y además, todo ello sin siquiera tener que sacar el título del bolso o la billetera, ya que funcionan simplemente por proximidad a los lectores (hasta unos diez centímetros de distancia).
Hasta ahora, cuando hablamos de títulos con RFID pensamos en las tarjetas de plástico en formato ISO, con chip y antena de radiofrecuencia integrados, invisibles para el usuario. Casi todo son ventajas… menos por su alto precio…. Los nuevos títulos RFID para transporte público son de cartulina. Un proyecto que combine ambos tipos de títulos (tarjetas plásticas y cartulina), puede recortar sus costes de consumibles hasta en un 20 ó 30% según los casos.
Son títulos orientados a una utilización más corta en el tiempo, como por ejemplo, para propuestas turísticas, celebración de eventos especiales, o, en general, para títulos de validez mensual, trimestral, o incluso semestral, etc…. Su menor coste los hace especialmente indicados para estas aplicaciones, sin tener que soportar los altos costes de los títulos pensados para una validez de varios años. Tanto en su presentación de ticket suelto (como las tarjetas) o bien diseñados para expendedores de tickets tradicionales en zig-zag o en rollo, los tickets RFID en cartulina son la respuesta más adecuada a las necesidades de unos títulos de transporte fiables, seguros, de gran capacidad y larga duración, que, además, ahorran considerablemente los costes de implantación de su proyecto RFID.