“Soy manchego de nacimiento y asturiano de vocación”. Así se define Emilio Sidera para responder de dónde es. En realidad nació en Albacete en el año 1956. Si gran parte del sector cree que procede de Asturias se debe a que su primer destino en el mundo del transporte fue éste y que allí conoció a su esposa, asturiana de nacimiento.
Se licenció en Derecho en Murcia y recién salido de la carrera opositó a Inspector de Transporte Terrestre. Y consiguió plaza en Asturias. Desde entonces, toda su carrera profesional la ha dedicado al mismo ámbito. Tanto es así, que entre risas afirma: “Casi sé más de Transporte que de Derecho. Llevo más tiempo aquí que muchos transportistas”.
Y no es para menos tras cerca de 30 años en el sector, primero en Asturias y luego como parte de la Administración del Estado, en Fomento. Su primer destino fue fundamental en su carrera profesional porque le proporcionó una gran base práctica: “Llegué sin saber más que lo que había estudiado en la oposición, en Asturias tuve mi primer contacto con el transporte y fue muy directo porque trabajaba en inspecciones”.
Recuerda esos momentos como “una gran suerte” porque pudo entrar en un puesto a pie de calle que le permitió conocer a “los transportistas reales y no a sus representantes”. Después de tan “buena experiencia” pasó a trabajar en el Ministerio en un cargo más cercano a lo teórico que a lo práctico. Su paso por Fomento le ha permitido trabajar desde la óptica de la planificación, ha podido tocar casi todas las facetas del transporte y conocer a los representantes y grandes teóricos del sector y de la Administración, también en el terreno de la formación.
Por su forma de ser no cree que su carrera tenga un mérito especial ni pueda entenderse como un proyecto personal. Tiene una visión del trabajo muy cartesiana: “no soy de grandes arrebatos”. Lo que si destaca es su buena relación en general con el sector tras 3 décadas. Recuerda como los momentos más interesantes de su carrera el haber vivido de cerca la Ley de Contrato de Transporte Terrestre desde su nacimiento hasta su tramitación parlamentaria, o la fuerza cobrada por la formación para empresarios y conductores de los últimos años. Siente un verdadero “interés y entusiasmo” por la formación.
En el terreno personal es también una persona muy sencilla. “No vivo pendiente de escribir mi biografía. En mi vida no hay grandes momentos ni depresiones. Valorando puedo decir que hay más momentos de paz o de felicidad, entendiendo por esta la ausencia de infelicidad.”
Emilio no es deportista sin embargo dedica mucho tiempo a la lectura. De ello es testigo su impresionante biblioteca, que reúne cerca de 6.000 libros de todas las temáticas y estilos. Todavía le queda “un buen empujón” en su trabajo: “tengo tanto por hacer como cuando llegué pero ahora se ven las cosas con más claridad o aplomo”. Su futuro será tranquilo, nos promete que será “un jubilado pacífico”. Y lo más probable es que lo sea en algún lugar encantador de Asturias.
Perfil: Emilio Sidera. Entusiasmo por la formación
Subdirector General de Ordenación y Normativa de Transporte Terrestre de la Dirección General de Transporte Terrestre del Ministerio de Fomento