Tras el exitoso lanzamiento del proyecto ‘Avanza por una educación en movilidad segura y sostenible’ enfocado a niños de 5 a 7 años, la compañía da un paso más y pone el foco ahora en las personas mayores.
Fiel a su compromiso como operador global, Avanza no busca solo mover personas de forma eficiente, sino garantizar que los colectivos más vulnerables (niños y personas mayores) lo hagan con absoluta confianza, autonomía y seguridad.
El reto de la seguridad vial de los seniors
La seguridad vial de las personas mayores se consolida como uno de los grandes retos sociosanitarios del transporte actual. El envejecimiento progresivo de la población y el deseo legítimo de mantener la autonomía personal obligan a replantear las estrategias de prevención en nuestras calles y carreteras, poniendo el foco no en la edad cronológica, sino en el estado real de las capacidades de cada individuo.
Experiencia pero menos reflejos
Según los últimos datos de movilidad, las personas mayores de 65 años representan un porcentaje creciente de los usuarios de la vía, tanto al volante como en su faceta de peatones. Aunque la experiencia acumulada juega a su favor, el proceso natural de envejecimiento suele conllevar la pérdida de agudeza visual, la ralentización de los reflejos y una mayor vulnerabilidad física en caso de sufrir un impacto.
Proyecto práctico
Por todo ello, Avanza ha querido trasladar su foco a este segmento de la población con un proyecto altamente práctico en el que se han involucrado instituciones públicas y familias.
Para el colectivo senior, el uso del autobús es sinónimo de independencia cotidiana; les permite desplazarse sin depender de terceros, previniendo el aislamiento social y fomentando un envejecimiento activo.
Por eso, Avanza ha querido incidir de forma muy práctica en conductas preventivas fundamentales: esperar el autobús de forma segura en la parada (lejos del bordillo), señalizar la intención de subida al conductor con tiempo y no acercarse al vehículo hasta que esté completamente detenido y con las puertas abiertas.
Este proyecto de educación vial para seniors se ha trabajado en tres pilares fundamentales
El primero centrado en la autonomía, calidad de vida y sostenibilidad, el segundo en la seguridad y comportamiento a bordo, dando prioridad a la prevención, y el tercero en el rol del senior como ‘abuelo educador’ cuando viajan con sus nietos.
El programa les dota de herramientas para actuar como figuras de autoridad y cuidado (llevar a los niños de la mano en paradas y cruces, vigilar que viajen sentados) y promueve el trayecto en autobús como un espacio didáctico de aprendizaje mutuo (juegos de observación, saludar y respetar las indicaciones del conductor).