La Organización Internacional del Transporte por Carretera (IRU), entidad de la que forma parte la Asociación Nacional de Empresarios de Transportes en Autocares (ANETRA), ha participado en el lanzamiento del primer estudio global de ONU Turismo sobre la presencia de las mujeres en el transporte turístico, un informe que analiza su participación laboral en los distintos modos de transporte de viajeros —aéreo, terrestre y marítimo— y señala las barreras legales, culturales y estructurales que siguen limitando la igualdad de oportunidades.
Faltan profesionales
La entidad subraya la necesidad de atraer y retener más talento femenino en el transporte de viajeros por carretera, un sector clave para la actividad turística y afectado por una persistente falta de profesionales.
Durante el seminario de presentación del estudio, Clara Sánchez López, asesora de Políticas de IRU, puso el foco en el papel esencial que desempeñan los autobuses y autocares en la economía turística. Estos servicios conectan aeropuertos, puertos, hoteles, destinos rurales, espacios culturales y enclaves turísticos, ofreciendo en muchos casos una alternativa de transporte económica, eficiente y sostenible.
Las mujeres, menos del 17% de los conductores de autobús y autocar
Sin embargo, IRU advirtió de que el sector continúa afrontando una importante crisis de talento. En el caso de la Unión Europea, las mujeres representan menos del 17% de los conductores de autobús y autocar, una cifra que evidencia la necesidad de avanzar hacia un modelo laboral más inclusivo.
“El sector del transporte de viajeros por carretera no puede afrontar sus desafíos laborales sin abrir más oportunidades a las mujeres”, señaló Clara Sánchez López durante su intervención. A su juicio, el turismo depende en gran medida del autobús y el autocar, pero la actividad debe resultar más atractiva e inclusiva para incorporar y retener el talento que necesita.
Las barreras del sector para la mujer
IRU recordó que muchas condiciones del transporte por carretera se han diseñado históricamente sobre la base de una fuerza laboral mayoritariamente masculina. Esta realidad sigue teniendo efectos sobre la captación de profesionales y sobre la permanencia de las mujeres en el sector. Entre las principales barreras figuran la falta de instalaciones adecuadas, las carencias en determinadas infraestructuras en ruta, la escasa flexibilidad laboral y la persistencia de estereotipos culturales asociados a la profesión.
Corregir los obstáculos es bueno para todos
La organización defendió que corregir estos obstáculos no solo beneficiaría a las mujeres, sino al conjunto de los profesionales del transporte. Mejores instalaciones, entornos laborales más seguros y fórmulas de empleo más flexibles contribuirían a elevar los estándares del sector y a hacerlo más atractivo para las nuevas generaciones.
Líneas de actuación
En este contexto, IRU planteó dos líneas de actuación prioritarias. La primera pasa por apoyar a las empresas en la atracción, contratación y retención de más mujeres, para lo que destacó el valor de la Carta de IRU para las Mujeres en el Transporte por Carretera, un marco de referencia con medidas prácticas para impulsar entornos laborales más inclusivos.
La segunda línea se centra en mejorar la imagen de la profesión. Según IRU, el turismo puede desempeñar un papel relevante en este cambio por su alta visibilidad pública y por su contacto directo con los viajeros. Esa capacidad de prescripción puede ayudar a presentar el transporte de viajeros por carretera como una actividad moderna, cualificada y centrada en las personas, con oportunidades profesionales reales para las mujeres.
Un paso importante
IRU considera que el lanzamiento del estudio de ONU Turismo supone un paso importante para situar la igualdad de oportunidades en la agenda del transporte turístico global. La organización continuará trabajando con empresas, administraciones públicas y socios internacionales para mejorar las condiciones laborales, promover una contratación más inclusiva y facilitar que más mujeres desarrollen carreras estables en el transporte por carretera.