Driventic amplía su gama de productos y lanza al mercado un nuevo sistema de propulsión eléctrica aún más compacto, ligero y versátil:VEDS 2.2. Este nuevo sistema se basa en el concepto consolidado e integrado de la plataforma VEDS y ha sido diseñado específicamente para diversas aplicaciones, ya sea en vehículos nuevos o en soluciones de modernización (retrofit).
El VEDS 1.5 ha destacado en el mercado desde 2025 gracias a su nuevo sistema de inversor de tracción (DIS) —que incluye una unidad integrada de diagnóstico y gestión (DMU)—, a su sistema de conectores apto para automoción que facilita una instalación rápida, y a un diseño más compacto y ligero. Asimismo, ofrece una potencia máxima de hasta 390 kW y cumple con todas las normas pertinentes de ciberseguridad en automoción basadas en la norma ISO 21434.
Tres componentes principales conectados directamente entre sí
Driventic ha aplicado este enfoque de sistema integrado al VEDS 2.2 y lo ha llevado al siguiente nivel lógico, optimizando, entre otras cosas, la relación par-potencia para su uso en vehículos pesados. Pero eso no es todo: con un peso total reducido de tan solo 275 kg, la unidad de propulsión es aún más compacta y ligera, sin sacrificar el rendimiento necesario.
Además, Driventic prevé utilizar el VEDS 2.2 como parte de su estrategia global de cartera para acceder a nuevos mercados y segmentos de vehículos, como autobuses urbanos pesados, autocares y camiones de tonelaje medio.
En esencia, el VEDS 2.2 consta de tres componentes principales conectados directamente entre sí para formar una unidad compacta: un potente motor de alta velocidad del tipo EVO 390, el nuevo inversor y un reductor planetario de una sola etapa. Asimismo, una bomba de aceite eléctrica con filtro integrado garantiza la lubricación y refrigeración necesarias tanto del motor como del reductor.
La reducción de interfaces simplifica la integración en el vehículo
Las interfaces del lado del vehículo se han reducido al mínimo y presentan una estructura clara para simplificar la integración. Entre ellas se incluyen las conexiones de agua de refrigeración en el motor y las conexiones eléctricas en el inversor (cables de potencia y señal), así como las conexiones de señal en la unidad de transmisión (sensor KITAS).
La unidad de accionamiento se monta en el lado opuesto a la salida de fuerza del motor y a ambos lados de la unidad de transmisión, utilizando superficies de brida definidas con orificios roscados. La conexión por fricción con el eje del vehículo se realiza mediante la brida de salida KV180 de la unidad de transmisión.
El VEDS 2.2: una base ideal para proyectos de modernización (retrofit)
Otra característica especialmente práctica, que aporta seguridad de planificación a los fabricantes de equipos originales (OEM), es que permite utilizar sin modificaciones los ejes traseros de vehículos convencionales diésel. Esto reduce considerablemente los costes del sistema y convierte al VEDS 2.2 en la base ideal para proyectos de modernización, ya que no requiere nuevas inversiones en tecnología de ejes.
En cuanto al vehículo, para su funcionamiento solo se necesitan baterías adecuadas de alta tensión y de 24 V, así como un circuito de refrigerante de baja temperatura con intercambiador de calor aire-agua. Además, gracias a su grado de protección IP6K9K, el VEDS 2.2 resulta idóneo incluso para las exigentes condiciones de funcionamiento propias de los vehículos comerciales.
Manuel Calero, vicepresidente sénior de Gestión de Producto de Driventic:
«Nuestro nuevo VEDS 2.2 facilita la electrificación sencilla de diversos segmentos de vehículos, incluidos los camiones de tonelaje medio. Nuestro objetivo es llegar al mercado mundial de vehículos comerciales con una cartera lo más amplia posible y seguir impulsando la transición hacia la movilidad eléctrica en todo el parque de vehículos».